Economía nacional

Por Arnaldo Ludueña y Alan Cibils*

Bailando por un superávit fiscal

( Arnaldo Ludueña y Alan Cibils*/ Especial Motor ) El ministro Martin Guzmán recientemente afirmó que "hay una tendencia a asociar la bandera de reducción de los déficits fiscales con la derecha y eso está mal. La derecha, lo que pide es un estado chico, no es solamente que no haya déficit fiscal, un Estado que tiene poca presencia en la economía una presencia menor a la que muchos consideramos que debe tener para cuestiones clave del desarrollo como la ciencia, la educación y la salud pública, la innovación, la infraestructura, la logística, la transición energética". Las declaraciones del ministro son polémicas y por eso vale la pena analizarlas en un poco más de detalle.

En primer lugar, la oposición de derecha, fuertemente alineada con el poder económico, coincide con la ortodoxia económica que entiende que el asignador de recursos más eficiente es el mercado, proponiendo una visión fiscalista del Estado, es decir, que el tamaño y atribuciones están dados por la capacidad de recaudar impuestos (en un primer momento) y de gastar por debajo de, o a lo sumo equiparando, dicha recaudación. Por lo tanto, si el mercado es el mejor asignador de recursos, por lógica habría que darle la mayor libertad posible (o sea, reducir al máximo la intervención del Estado en la economía). En función de esto, se podría presuponer que el ministro Guzmán se ubicaría en las antípodas de la derecha y de la ortodoxia económica dadas sus declaraciones recientes.

El ministro discute la perspectiva de la ortodoxia económica y de la derecha en los términos del tamaño y del rol del Estado en la economía ya que entiende que el Estado es un agente clave para el desarrollo de sectores estratégicos que generan mejores condiciones de vida a la población. Sin embargo, el Estado que propone el ministro debe ajustarse a lo que él denomina sostenibilidad fiscal. Es decir, mientras la ortodoxia pone el acento a reducir los déficits fiscales a fuerza de achicarlas erogaciones y el tamaño del Estado, podría imaginarse que la visión del ministro tendría que ver con mejorar la recaudación en términos de progresividad y reciprocidad, a fin de reducir los déficits fiscales.

La diferencia sobre la concepción del rol del Estado entre el ministro y la ortodoxia económica no es menor. Sin embargo, el ministro mantiene la perspectiva ortodoxa en lo que se refiere a la “sostenibilidad fiscal”, en toda apariencia (aunque sin decirlo) equiparando al país o al Estado con un hogar (comparación, equivocada, por cierto, que nos cansamos de escuchar en los cuatro años de macrismo).

Existe una perspectiva económica que entiende que el tamaño y el rol del Estado—o sea, el gasto público—no tiene que ver con la sostenibilidad fiscal. Esto se debe, en términos monetarios y fiscales, a que un Estado soberano (que emite su propia moneda) genera el gasto público y luego recauda. O sea, el gasto público siempre antecede a la recaudación. Según esta lógica,el déficit fiscal debería ser el estado natural de las cuentas públicas, y no el superávit o el presupuesto equilibrado. Es más, si la actividad económica es menor a la que sería con pleno empleo, es que el déficit fiscal no es lo suficientemente grande. En este sentido, no considera al déficit fiscal como un problema a combatir ni al presupuesto equilibrado como un objetivo.

**El gasto público es una herramienta para garantizar el buen funcionamiento de la economía. Frente a esta perspectiva alternativa, que además es acorde a cómo funcionan los sistemas monetarios desde hace varios siglos,es preocupante la afirmación del ministro al señalar que "hablar de sostenibilidad fiscal no es un concepto de derecha, los que decimos que el Estado debe resolver cuestiones que el mercado por sí solo no resuelve para el desarrollo económico, consideramos que el Estado debe ser fuerte, es decir tener una moneda robusta y tener crédito. Un estado que vive emitiendo para resolver déficits es un estado débil”. Queda en evidencia que la visión monetaria del ministro no tiene grandes diferencias con las expresadas por los funcionarios macristas entre 2015-2019.

  • Investigadores- docentes del área de Economía Política de la Universidad Nacional de General Sarmiento

···